
¿El aprendizaje es algo tan trivial que se puede observar y medir con base en unas simples preguntas a propósito de unos contenidos cualesquiera?....
Para responder a esta pregunta, basaré mis respuestas en función a estas líneas del autor, Xavier Vargas, en el intento de apuntalar certeramente mis comentarios al respecto, y con la intención de dar el merecido crédito que este excelente análisis documental sobre aprendizaje y competencias .
“El hecho de que el desarrollo de las competencias esté referido a satisfacer necesidades, atender situaciones, resolver problemas, tomar decisiones y/o lograr objetivos, y por ello tal desarrollo esté orientado a enfrentar al estudiante a este tipo de situaciones problemáticas, sólo muestra una cara del proceso. Elegir la acción que habrá de desarrollar la competencia pensando en la zona de desarrollo próximo, refiere a la viabilidad de tal acción como movilizadora de la organización de los esquemas involucrados; y pensar en el verdadero interés del estudiante, refiere por lo menos a dos cuestiones importantes: por un lado al contenido de aquellas acciones que pueden llamar la atención afectiva del estudiante y por tanto disparar su motivación, pero también al fin ulterior que el estudiante quiere darle –epistemológicamente hablando- al conocimiento que habrá de construir. Esta es la otra cara del proceso
Por supuesto, estamos hablando de un aprendizaje escolarizado, que se aprehende en la escuela, estamos hablando de aquellos conocimientos que procuramos sean significativos para que los alumnos refuercen su sí mismo. No hablamos de conocimientos vulgares o empíricos que se adquieren también por la parte cognoscitiva, afectiva, emocional, solidaria, colaborativamente y a través del ensaño y el error.
Esta pregunta nos refiere al contexto de la práctica docente, en un ambiente escolar de maestro-alumno, alumno-maestro, nos ubica en un momento dado de la evaluación, nos acorralada con la idea concreta de sólo utilizar unas preguntas para observar y medir los resultados en base a unos contenidos los alcances de un aprendizaje.
Por lo que categóricamente habremos de responder, No. Tal insinuación nos ubica en las épocas de la educación tradicional, a siglos completamente atrás. Incluso una actividad de esta naturaleza, suena ofensiva para quienes nos debemos al quehacer docente. Aun la escuela conductista, no actúa de tal forma, incluso si solo nos refiriéramos a la evaluación parcial, dado que el aprendizaje es un océano de posibilidades para enriquecer los saberes.
No, reafirmo nuestra respuesta. Mucho menos en un contexto educativo como en el nos ubicamos, una sociedad con mega tendencias, una sociedad del conocimiento, con aldeas globales, con tecnologías de la información y la comunicación abiertas y disponibles para todos, con una educación democrática, con pluralidad, equidad y libertad de pensamiento. No en una sociedad crítica, participativa, reflexiva y analítica. No en pleno siglo XXI.
No, porque si se tratará de una mera calificación, la calificación misma no reflejaría la personalidad misma de los estudiantes, el aprendizaje marca claramente el antes y el después. Las preguntas son pues, un medio para cerrar una actividad, las preguntas no resumen las vivencias, los comentarios, las observaciones son otra etapa más de la continuidad de proceso inducidor de ambientes de aprendizaje. Por ello, pensar, que una observación o unas preguntas son lo que finiquita un proceso educativo, es un error, como lo sería la sola idea, de que algún maestros estuviese actuando de este modo. Con todo, las observaciones y las preguntas, no dibujan el aprendizaje.
Que decir entonces cuando hablamos de apoyar los aprendizajes, a través del desarrollo de competencias. La RIEMS nos habla de una amplia gama de ellas, entre las que se encuentran las genéricas, clave, transversales y transferibles, las competencias disciplinares básicas y extendidas, así como las competencias profesiones aplicadas al componente de formación profesional, cuyos objetivos están más comentados por Xavier Vargas, al inicio de este breve escrito.
Fraternamente
Gustavo Talavera
Hola Gustavo:
ResponderEliminarCiertamente el hablar de competencias implica hablar de un mundo de posibilidades, sin embargo considero que como lo mencionas estamos dedentro de una soicedad gloabalizada,pero que ante esta globalizacion no termina de tener conciencia de su realidad y de sus necesidades y carencias, ya que algunos de nuestro porfesores son cinductista netamente, y dificilmente cambiaran esta perspectiva de ser y de actuar.
Saludos
Efectivamente compañero Gustavo, el aprendizaje se aprehende en la escuela, pero debemos inculcar en nuestros alumnos el deseo de formación tambien fuera de ella, a través de otras fuentes,medios y/o ambientes; nosotros por nuestros años y experiencia sabemos la importancia de un buen libro, una conferencia, una charla, incluso hasta un porgrama televisivo de NatGeo, pero ellos están en la edad en que si no se les encamina pueden caer en una transformación de sus estructuras cognoscitivas deficientes y por lo tanto una formación de sí mismos sin progreso.
ResponderEliminarReciba un cordial saludo.
Que tal Gustavo:
ResponderEliminarCiertamente la educación tradicional ya se quedó atrás, pero no debemos considerar una ofensa a que los docentes se sigan sirviendo de ella, a pesar de las megatendencias, la globalización y el uso de las TIC, como lo mencionas un cuestinario o un exámen nos son de utilidad para medir los aprendizajes cognitivos en el alumno, lo que si hay que considerar es que son insuficientes ya que debemos tomar en cuenta habilidades, destrezas y actitudes. Felicidades y gracias por tus aportaciones.
Un saludo afectuoso
Rubí
Gracias por sus comentarios compañeras, observo con agrado las coincidencias.
ResponderEliminarSaludos
ademas de que le gusta panfletear a su personal cuidadoooooooooooooo!!!!!!!!!!! por que tambien le gusta acosar a las de limpieza, si no pregunten de donde salio la ultima adquisicion del inge, ademas de que se rumora un torrido romance con el director del 31.
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